jueves, 24 de agosto de 2017

Pterosauros

Los pterosaurios, Pterosauria, del griego para "lagartos alados", son un orden extinto de saurópsidos arcosaurios voladores que existieron durante casi toda la Era Mesozoica, de 228 a 66 millones de años. Fueron los primeros vertebrados en conquistar el aire. Sus alas estaban formadas por una compleja membrana sostenida por el cuarto dedo de la mano, que estaba hipertrofiado. Su cuerpo estaba cubierto de pelo, preservado en fósiles de al menos tres especies distintas. Los fósiles de pterosaurios son muy comunes y se han hallado centenares de especímenes en África, Asia, Australia, Europa, Norteamérica y Sudamérica.

Los pterosaurios no son dinosaurios, aunque sí convivieron con ellos durante decenas de millones de años. El término "dinosaurio" está restringido a ciertos grupos de reptiles con una postura erguida única, el superorden Dinosauria, el cual incluye a las aves, y por lo tanto excluye a los pterosaurios, así como a varios grupos de reptiles marinos extintos como los ictiosaurios, plesiosaurios y mosasaurios.

Los primeros Pterosaurios

Tan pronto como los reptiles evolucionaron, durante los períodos del Permiano y el Triásico, había un cierto número de especies de reptiles que podían explotar la posibilidad planear utilizando membranas de piel. Sin embargo, fue sólo con la evolución de los pterosaurios en el Triásico tardío que el vuelo verdadero se desarrollado entre los reptiles

Géneros:


Sharovipteryx


Eudimorphodon


Peteinosaurus


Preondactylus


Articodactylus


Austriadactylus


Austriadraco


Bergamodactylus


Carniadactylus


Caviramus


Raeticodactylus


Faxinalipterus

sábado, 29 de julio de 2017

Articodactylus


Significado del nombre: Articodactylus fue nombrado por Alexander Kellner en 2015 y su  nombre significa “Dedo del Ártico”, el nombre del género se deriva del Ártico y del griego δάκτυλος, daktylos, que significa “dedo”,  El nombre de la especie honra al profesor Alfred Walter Crompton. El sufijo ellus en latín indica un diminutivo, aludiendo al pequeño tamaño del espécimen.

Clasificación científica:
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Sauropsida
Orden: Pterosauria
Familia: Eudimorphodontidae
Género: Arcticodactylus

Especies:
Arcticodactylus cromptonellus

Período que hábito: del Noriense al Rhaetiense, del Triásico Superior, aproximadamente hace 221,5 a 205,6 millones de años.

Localización actual: en la formación de Fleming Fjord, Macknight Bjerg, Jamerson Land, Groenlandia.

Hábitat: posiblemente vivía en superficies rocosas verticales, como acantilados en colonias a lo largo de la costa del antiguo mar de Tetis.

Dimensión: Envergadura estimada en 24 centímetros de diámetro.

Tipo de alimentación: Arcticodactylus pudo haber tenido una dieta única e inusual, debido al diastema y filo de dientes sin colmillos, posiblemente piscívoro.


Originalmente nombrado como una especie de Eudimorphodon, Arcticodactylus es uno de los géneros de pterosaurio más pequeños conocidos, La mandíbula tiene once o doce dientes multicúspides de cada lado. Las proporciones de los huesos de las extremidades son únicas, siendo el húmero, el cúbito, el fémur y la tibia aproximadamente la misma longitud. La superficie de articulación del cuarto metacarpiano con el dedo cuarto muestra dos cóndilos verdaderos. El fémur es apenas un poco más corto que la tibia, con el 96% de su longitud. La escápula es mucho más larga, 93%, que el coracoides. El húmero es algo más corto que el fémur, con un 92% de su largo, o que el cúbito y aunque tiene el 91% de su largo. El fémur es algo más alargado que la primera falange del dedo del ala, que tiene el 91% de la longitud femoral. El tercer metatarsiano del pie es alargado, con el 56% de la longitud de la tibia. Estas proporciones implican que Arcticodactylus tenía alas relativamente cortas y grandes pies, el húmero presenta una cresta deltopectoral triangular, en lugar de ser rectangular como otras especies de la época, la articulación única entre el principal metacarpio del ala y el dedo de la misma, era una forma transicional entre sus ancestros que portaban una única superficie de articulación redondeada en el metacarpiano permitiendo un considerable rango de movimiento lateral y la condición de los pterosaurios tardíos que muestran una leve depresión o tróclea. Los dos cóndilos, siendo el superior el mayor, pudieron haber forzado al dedo a un plano óptimo de movimiento durante el despegue del ala, Como todos los pterosaurios triásicos, Arcticodactylus tenía una larga cola.

Hallazgos: En 1989, William Amaral estando en el McKnight Bjerg al este de Groenlandia descubrió un rico sitio fósil. Este fue excavado en 1991 y 1992. Parte de este material era un pequeño esqueleto de pterosaurio. En 2001, Farish Jenkins, Neil Shubin, Stephen Gatesy y Kevin Padian lo nombraron y describieron como una nueva especie de Eudimorphodon, Eudimorphodon cromptonellus.

La referencia a Eudimorphodon se había basado esencialmente en la similitud de la forma de los dientes, especialmente el distintivo patrón de multicúspides con tres, cuatro o cinco puntas en la corona. En 2003, Alexander Kellner señaló que otros pterosaurios basales también poseían ese tipo de dientes. En 2014, Fabio Marco Dalla Vecchia notó que E. cromptonellus no compartía ninguna característica con Eudimorphodon ranzii que no estuviera presente en otros pterosaurios pero carecía en cambio de los distintivos dientes en forma de colmillo, dientes en el pterigoides y el esmalte dental con estrías. En 2015, Kellner le dio su propio nombre de género, Arcticodactylus. La especie tipo Eudimorphodon cromptonellus, paso a denominarse Arcticodactylus cromptonellus


El espécimen parcial holotipo MGUH VP 3393, se encuentra desarticulado en su mayor parte, se compone de porciones del cráneo, vértebras y costillas, parte del hombro y ala derecha, y porciones de ambas piernas, una investigación de corte histológico de su estructura ósea, publicada en 2001, consideró que aún no había completado su crecimiento, pero tampoco era un recién nacido.

viernes, 28 de julio de 2017

Evolución biológica


La evolución biológica es el cambio en caracteres fenotípicos y genéticos de poblaciones biológicas a través de generaciones. Dicho proceso ha originado la diversidad de formas de vida que existen sobre la Tierra a partir de un antepasado común.​ Los procesos evolutivos han producido la biodiversidad en cada nivel de la organización biológica, incluyendo los de especie, población, organismos individuales y molecular.​ Toda la vida en la Tierra procede de un último antepasado común universal que existió entre hace 3800 y 3500 millones de años.

La palabra evolución para describir tales cambios fue aplicada por primera vez en el siglo XVIII por el biólogo suizo Charles Bonnet en su obra Consideration sur les corps organisés.​ No obstante, el concepto de que la vida en la Tierra evolucionó a partir de un ancestro común ya había sido formulado por varios filósofos griegos,​ y la hipótesis de que las especies se transforman continuamente fue postulada por numerosos científicos de los siglos XVIII y XIX, a los cuales Charles Darwin citó en el primer capítulo de su libro El origen de las especies.​ Sin embargo, fue el propio Darwin en 1859,​ quien sintetizó un cuerpo coherente de observaciones y aportó un mecanismo de cambio, al que llamó selección natural; lo que consolidó el concepto de la evolución biológica en una verdadera teoría científica.

La evolución como propiedad inherente a los seres vivos no es a la primera década del siglo XXI materia de debate en la comunidad científica relacionada con su estudio;​ sin embargo, los mecanismos que explican la transformación y diversificación de las especies se hallan bajo intensa y continua investigación científica.

Dos naturalistas, Charles Darwin y Alfred Russel Wallace, propusieron en forma independiente en 1858 que la selección natural era el mecanismo básico responsable del origen de nuevas variantes genotípicas y en última instancia, de nuevas especies.​ Actualmente, la teoría de la evolución combina las propuestas de Darwin y Wallace con las leyes de Mendel y otros avances posteriores en la genética; por eso se la denomina síntesis moderna o teoría sintética.​ Según esta teoría, la evolución se define como un cambio en la frecuencia de los alelos de una población a lo largo de las generaciones. Este cambio puede ser causado por diferentes mecanismos, tales como la selección natural, la deriva genética, la mutación y la migración o flujo genético. La teoría sintética recibe en la actualidad una aceptación general de la comunidad científica, aunque también algunas críticas. Ha sido enriquecida desde su formulación, en torno a 1940, gracias a los avances de otras disciplinas relacionadas, como la biología molecular, la genética del desarrollo o la paleontología.​ Actualmente se continúan elaborando hipótesis sobre los mecanismos del cambio evolutivo basándose en datos empíricos tomados de organismos vivos.

jueves, 27 de julio de 2017

Etimología del término Evolución

La palabra evolución proviene de la palabra latina "evolutĭo"  del verbo exvolvere, derivada del sufijo ex "echar afuera" y el verbo volvere "dar vueltas", es decir "dar vueltas afuera".

En biología, evolución se usa para describir el proceso de cambio de forma simple a una mas compleja.

Que es la Evolución

La Evolución es el proceso de cambio en todas las formas de vida a lo largo de generaciones, y la biología evolutiva es el estudio de cómo se produce dicha evolución. Las poblaciones biológicas evolucionan gracias a cambios genéticos que corresponden a cambios en ciertos rasgos observables de los organismos. Los cambios genéticos incluyen mutaciones causadas por daños o errores de replicación en el ADN de un organismo. Al tiempo que la variación genética de una población deriva de forma aleatoria a lo largo de generaciones, la selección natural hace que los rasgos se hagan gradualmente más o menos comunes según el éxito reproductivo relativo de los organismos con esos rasgos.

La edad de la Tierra es de unos 4.470 millones de años.​ La primera evidencia indudable de la vida en la tierra data al menos de hace 3.500 millones de años, durante la Era Eoarcaica, después de que la corteza terrestre comenzara a solidificarse tras la época líquida del eón Hadeico. Se han encontrado fósiles de tapete microbiano en areniscas de 3.480 millones de años en Australia occidental.​ Otra evidencia física muy antigua de sustancia biogénica es el grafito contenido en rocas metasedimentarias de 3.700 millones de años halladas en Groenlandia. Se estima que más del 99% de las especies que han vivido en la tierra, cuyo número supera los cinco millones se han extinguido.​ Los cálculos sobre el número de especies que actualmente pueblan la Tierra oscilan entre 10 y 14 millones,​ de las cuales se han documentado 1,2 millones, y más del 85% aún no se han descrito.

Según indican las similitudes entre los organismos actuales, toda la vida de la Tierra se originó a partir de un antepasado común del que las especies se han ido diferenciando a través del proceso de la evolución. Todos los seres vivos poseen material hereditario en la forma de genes recibidos de sus padres, que después transmiten a su descendencia. En los descendientes hay cierta variación genética debida a la introducción de nuevos genes a causa de cambios aleatorios llamados mutaciones, o por mezcla de los existentes durante la reproducción sexual.​ La descendencia difiere de los padres en detalles aleatorios. Si estas diferencias son útiles, es más probable que la descendencia sobreviva y llegue a reproducirse, esto significa que más miembros de la siguiente generación presentarán esa diferencia útil y que los individuos no tendrán las mismas posibilidades de reproducirse con éxito. De esta forma, las trazas que aumentan la capacidad de adaptación de un organismo a sus condiciones de vida se hacen más comunes en las poblaciones descendientes,​ y estas diferencias, acumuladas, resultan en cambios en la población. Este proceso es responsable de la diversidad de formas de vida en el mundo.

Las fuerzas de la evolución se hacen más evidentes cuando las poblaciones quedan aisladas, ya sea por la distancia geográfica u otros mecanismos que impiden el intercambio genético. A lo largo del tiempo, las poblaciones aisladas pueden derivar en nuevas especies.

La mayor parte de las mutaciones genéticas no ayudan a los organismos, ni cambian su aspecto, ni les hacen ningún daño. Por el proceso de deriva genética, estos genes mutados se ordenan de forma neutral y sobreviven de una a otra generación por puro azar. Por el contrario, la selección natural no es un proceso aleatorio, porque actúa sobre rasgos necesarios para la supervivencia y la reproducción. La selección natural y la deriva genética son partes constantes y dinámicas de la vida, y a lo largo del tiempo han dado forma a la estructura del árbol filogenético.

El conocimiento moderno de la evolución comenzó en 1859 con la publicación de "El Origen de las Especies", de Charles Darwin. Además, el trabajo de Gregor Mendel con plantas ayudó a explicar los patrones de la herencia genética.​ Los descubrimientos paleontológicos, los avances en la genética de poblaciones y una red global de investigación científica han proporcionado más detalles sobre el mecanismo de la evolución. En la actualidad, los científicos tienen un buen conocimiento del origen de las nuevas especies (especiación) y han observado este proceso en el laboratorio y en la naturaleza. La evolución es la principal teoría científica que utilizan los biólogos para entender la vida, y se emplea en numerosas materias, entre ellas la medicina, la psicología, la biología de la conservación, la antropología, la criminalística, la agricultura y otras disciplinas socioculturales.

domingo, 23 de julio de 2017

Peteinosaurus


Significado del nombre: Peteinosaurus fue nombrado por Rupert Wild en 1978 y su  nombre significa “Lagarto con alas", viene del griego peteinos, que significa "alado" y sauros, que significa "lagarto", el nombre de la especie, zambellii, honra a Rocco Zambelli, el curador del museo de historia natural de Bergamo

Clasificación científica:
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Sauropsida
Orden: Pterosauria
Suborden: Rhamphorhynchoidea
Superfamilia: Rhamphorhynchoidea
Familia: Dimorphodontidae
Genero: Peteinosaurus

Especies:
Peteinosaurus zambellii

Período que hábito: Noriense medio a superior, en el Triásico superior, aproximadamente hace 215,56 a 212 millones de años.

Localización actual: estribaciones de los Alpes, en el Valle de Seriana, Cene, en el norte de Italia.

Hábitat: en las orillas del antiguo mar de Tetis.

Dimensión: 60 centímetros de envergadura.

Tipo de alimentación: posiblemente insectívoro.


El peteinosaurio es uno de los pterosaurios más antiguos y uno de los más pequeños, tenía huesos que eran fuertes pero muy ligeros, de cola larga,  sus alas eran proporcionalmente más pequeñas que las de los pterosaurios posteriores, ya que su longitud de ala era sólo el doble de la longitud del miembro posterior. Peteinosaurus es además trimorfodóntico, es decir que tenía tres tipos de dientes cónicos, todos tenían forma de cono, eran planos, afilados y tenían bordes cortantes. Tenía cinco dedos en los pies, el quinto dedo era largo y sin garra. Su articulación le permitía flexionarse en un plano distinto del de las otras falanges para poder controlar el cruropatagio, así como se ve en el espécimen de Sordes pilosus PIN 2585.3


Hallazgos: Tres fósiles han sido hallados cerca de Cene, Italia.​ El primer fósil, el holotipo MCSNB 2886, es fragmentario y desarticulado. El segundo, el paratipo articulado MCSNB 3359, carece de las características diagnósticas de Peteinosaurus y por tanto podría ser una especie diferente. Este paratipo tiene una larga cola de 20 cm compuesta de largas extensiones de las vértebras; este rasgo es común entre los pterosaurios del Triásico. El tercer ejemplar es MCSNB 3496, otro esqueleto fragmentario. Todos los espcímenes son de subadultos y ninguno de ellos preserva el cráneo, pero algunos fragmentos permiten una reconstrucción parcial de este.